sábado, 23 de agosto de 2008

La ley de la selva

Pobladores de Bagua, Amazonas, celebran su victoria. Foto de La República


La movilización indígena contra los decretos legislativos que pretendían facilitar la venta de sus tierras para la “asociación” con empresas, titularlas individualmente o darles uso forestal, ha tenido final feliz. El enviado del gobierno se comprometió a que el Congreso se pronunciaría al respecto. Finalmente el partido de Alan García, impulsor de las normas, ha quedado en minoría y se ha aprobado la derogación de los decretos. ¿Han ganado? Al menos esta batalla. Las expresiones de júbilo se han repetido en las 4000 comunidades organizadas.

Antes de la sesión en el Congreso el presi se largo un discurso rollo “mensaje a la nación” que después de algún discurso que me tragué, en vivo y en directo, de Daniel Ortega es de lo más groseramente manipulador que he escuchado.

Abro paréntesis: las feministas latinoamericanas se han organizado para acabar con Ortega por violador, por amigo de la Iglesia y antiabortista, y por enemigo de las mujeres. No pudo aparecer por Paraguay para la toma de posesión del bisbepresident, y acaba de dimitir la ministra de la Mujer de Honduras por su visita.

Como iba escribiendo…Alan García “advirtió” que derogar esos decretos condenaría al atraso a las comunidades campesinas indígenas y las dejaría al margen del crecimiento. Que “sólo” pretendía que pudieran incorporarse al mercado y disfrutar de sus beneficios. La principal línea argumental era que la forma de tomar las decisiones en las comunidades era una institución impuesta por la colonia que impedía su desarrollo. ¡El neoliberalismo peruano es anticolonial! Hay que joderse.

La única razón de Estado de Alan García son los 9000 millones de dólares de inversión privada del pasado año. Puesto que la inflación está creciendo y esa terrible palabra ya lo sacó del gobierno en su primer round, la única solución que se le ha ocurrido es limitar el gasto…¡público! La prensa del país se ha referido a los malditos decretos como la Ley de la Selva porque a esa región del país afectaban, pero ningún doble sentido estuvo mejor aplicado. A eso se parece el desarrollo neoliberal.

Otro de los argumentos que manejó el señor presidente en su discurso oficial fue que el excesivo proteccionismo con los indígenas era falso paternalismo y tratarles como “submentales”. ¿De quién estaba hablando? El ministro de agricultura, tan amigo de los transgénicos como enemigo de las ONG ha sido más explícito: las ONG y sus abogados le han comido el coco a los indígenas. Las ONG son los buitres del siglo XXI. Son gente que vive de la miseria y que la necesita para poder seguir recibiendo subvenciones del exterior. Por tanto las ONG para el desarrollo son en realidad enemigas del desarrollo.

Definitivamente el desarrollo es un término tóxico que debería erradicarse. Contamina cualquier intento de pensar de manera sensata.

Y ya puestos habría que erradicar también... Otro día os cuento el vodevil, con apariencia, eso sí, de proyecto de desarrollo, de la chica sociata, su novio artista, su amiga feminista y la amiga psicoanalista de ésta, y un colega de una tele pública autonómica. Desarrollo made in Spain.

lunes, 18 de agosto de 2008

Sin renunciar al alma

Tarcila Rivera, directora de Chirapaq (Centellear de estrellas)


Os informo: para celebrar el 9 de agosto, Día Internacional de los Pueblos Indígenas, organizaciones indígenas peruanas tomaron dos campos de gas, una hidroeléctrica y un oleoducto en el norte del país, en la Amazonía. Ayer empezaron los enfrentamientos con las fuerzas del desorden.

Los indígenas piden la derogación de los decretos legislativos aprobados por el gobierno para adecuarse al TLC, decretos que permitirán arrebatarles sus tierras “legalmente” y regalárselas a las empresas de energía, entre otras. Aquí más info y fotos, y aquí un informe sesudo que explica las razones de estas protestas. Ya os expliqué que Alan García lleva tiempo poniendo al país contra ellos, tachándolos de “perros del hortelano” para legitimar su expolio y su represión. Como llevan flechas y sus caras pintadas, ergo son incapaces, los voceros gubernamentales insisten en que hay gente detrás manipulándoles y radicalizándolos. Los indígenas, siempre guardianes de su territorio, son la nueva amenaza del sistema que necesita de sus recursos... para seguir acabando con el planeta.

La criminalización de los pueblos indígenas tiene cabecillas tan notables como Vargas Llosa, realacademio a la cola de los Nobel y caudillo intelectual a sueldo de Prisa. Por algún mecanismo que no entenderé jamás, el mismo escritor que me descubrió la vida de Flora Tristán, con exquisita sensibilidad, se transmuta en un jiménezlosantos cualquiera, cuando ejerce de analista político. Ahí están sus artículos del 2006, Razas, botas y nacionalismo y Asoma en la región un nuevo racismo: indios contra blancos, para demostrarlo. En El comandante y el Rey , sincero total, dice poco menos que con esos pueblos de mierda, qué democracia se va a tener:

"La enseñanza más obvia e inmediata de este psicodrama es que hay todavía una América Latina anacrónica, demagógica, inculta y bárbara a la que es una pura pérdida de tiempo y de dinero tratar de asociar a esa civilizada entidad democrática y modernizadora que aspiran a crear las Cumbres Iberoamericanas. Esta será una aspiración imposible mientras haya países latinoamericanos que tengan como gobernantes a gentes como Chávez, Ortega o Evo Morales, para no mencionar a Fidel Castro. Que sean o hayan sido populares y ganaran elecciones no hace de ellos demócratas. Por el contrario, muestra la profunda incultura política y lo frágil que son las convicciones democráticas de sociedades capaces de llevar al poder, en libres comicios, a semejantes personajes".

Felismente (aquí se dice mucho) Galeano respondió alguna de estas bravuconadas:

"Es la resurrección de uno de los mitos más caros, más entrañables de los dueños del poder en América Latina, que es el mito de la civilización y la barbarie. (…) Éste es un acto de autodesprecio, que es una herencia colonial y se ha convertido en la cultura dominante, que es lo que yo llamo la cultura de la impotencia".


El autodesprecio, la mejor herramienta siempre del poderoso: las mujeres sabemos muy bien cómo funciona.

Pero lo de Vargas Llosa ha sido con premeditación y alevosía. Su antiindigenismo público empezó hace años con un ensayo sobre José María Arguedas. Efectivamente: el mismo para el cual nuestro amigo jairo35 reivindicó la autoría del cuento quechua que os transcribí hace ya días.

Vargas Llosa utilizó a Arguedas para convertir su racismo visceral en teoría respetable con su ensayo La utopía arcaica. José María Arguedas y las ficciones del indigenismo. Ya dejó claro entonces que el indigenismo no era más que una ficción ideológica reaccionaria, colectivista, mágica, irracionalista, antimoderna y (soooooooobre todo) antiliberal.

¿Y quién es Arguedas? Según sus propias palabras “un individuo quechua moderno que, gracias a la conciencia que tenía del valor de su cultura, pudo ampliarla y enriquecerla con el conocimiento, la asimilación del arte creado por otros pueblos que dispusieron de medios más vastos para expresarse”. Un intelectual indígena, un tipo de frontera, que en 1968 escribió un texto llamado “No soy un aculturado”, profundamente humano y actual, que nos permite reconstruir nuestra contaminadísima imagen de “lo indígena”

”La ilusión de juventud del autor parece haber sido realizada. No tuvo más ambición que la de volcar en la corriente de la sabiduría y el arte del Perú criollo el caudal del arte y la sabiduría de un pueblo al que se consideraba degenerado, debilitado o “extraño” e “impenetrable”, pero que, en realidad, no era sino lo que llega a ser un gran pueblo, oprimido por el desprecio social, la dominación política y la explotación económica en el propio suelo donde realizó hazañas por las que la historia lo consideró como gran pueblo: se había convertido en una nación acorralada, aislada para ser mejor y más fácilmente administrada y sobre la cual sólo los acorraladores hablaban mirándola a distancia y con repugnancia o curiosidad.

Pero los muros aislantes y opresores no apagan la luz de la razón humana y mucho menos si ella ha tenido siglos de ejercicio; ni apagan por tanto, las fuentes del amor de donde brota el arte. Dentro del muro aislante y opresor, el pueblo quechua, bastante arcaizado y defendiéndose con el disimulo, seguía concibiendo ideas, creando cantos y mitos. Y bien sabemos que los muros aislantes de las naciones no son nunca completamente aislantes. A mí me echaron por encima de ese muro, un tiempo, cuando era niño; me lanzaron en esa morada donde la ternura es más intensa que el odio y donde, por eso mismo, el odio no es perturbador sino fuego que impulsa.

Contagiado para siempre de los cantos y de los mitos, llevado por la fortuna hasta la Universidad de San Marcos, hablando por vida el quechua, bien incorporado al mundo de los cercadores, visitante feliz de grandes ciudades extranjeras, intenté convertir en lenguaje escrito lo que era como individuo: un vínculo vivo, fuerte, capaz de universalizarse, de la gran nación cercada y la parte generosa, humana, de los opresores. El vínculo podía universalizarse, extenderse; se mostraba un ejemplo concreto, actuante. El cerco podía y debía ser destruido; el caudal de las dos naciones se podía y debía unir. Y el camino no tenía porque ser, ni era posible que fuera únicamente el que se exigía con imperio de vencedores expoliadores, o sea: que la nación vencida renuncie a su alma, aunque no sea sino en la apariencia, formalmente, y tome la de los vencedores, es decir que se aculture. Yo no soy un aculturado; yo soy un peruano que orgullosamente, como un demonio feliz, habla en cristiano y en indio, en español y en quechua”.
Que no os quepa la menor duda de que hay muchos indígenas en esa senda. Tarcila Rivera, la señora quechua de la foto, mantiene sus trenzas y en su despacho hay plumas y tejidos típicos que le recuerdan quién es, pero recorre el mundo hablando de nuevas tecnologías y propiedad intelectual. Me recibió poniéndome un periódico salmón en las manos: hay que saber de economía, me dijo.

También me dijo algo sobre lo que el Subcomandante Marcos (traductor, como Arguedas, de la cosmovisión indígena) ha escrito recién: “Y decirles que no queremos limosna, que no queremos lástima. Que no queremos que nos salven la vida. Que queremos un compañero, una compañera, en Grecia (o donde sea) que luche por lo suyo”.

Mensajito para jairo35: gracias sinceras por meter a Arguedas en mi blog. Tenía que estar.

Pregunta para tod@s: ¿Por qué los periódicos económicos son siempre de color salmón?

viernes, 15 de agosto de 2008

¿Me dejo entender?

Foto publicada en Perú viajero y una de las que más he visto reproducidas


La agencia de investigación de mercados Ipsos-Apoyo, bajo el auspicio de Coca-Cola, ha realizado un estudio sobre la felicidad en Perú concluyendo que para el “peruano promedio” su buena salud emocional pasa por tener una actitud positiva, alta autoestima, practicar un deporte y respetar al prójimo. Parece que el 63% de los 300 peruanos encuestados declaró sentirse feliz.

El 15 de agosto del año pasado hubo un terremoto en este país. ¿Alguien se acuerda? Fue de 7,9 grados en la escala de Richter, uno de los más fuertes en el mundo desde 1990. En Lima el mar se retiró 10 metros y durante algunas horas hubo alerta por posible tsunami latino. Ica y Pisco han vuelto a ser hoy el epicentro, pero de la indignación: un año después han salido a protestar, porque apenas si se han retirado los escombros. ¿Los de Coca-Cola habrán encuestado a alguien de los que todavía siguen viviendo en tiendas de campaña y en casitas de plástico? ¿O no serán ellos peruanos promedio?

¿Queréis saber cual fue la contribución al país de Telefónica? Los teléfonos dejaron de funcionar. Los celulares perdieron la oportunidad de justificar su existencia salvando vidas, y los teléfonos rojos de la poli y el ejército se murieron. El gobierno le hizo una auditoria a nuestra multinacional y comprobó que fue la inversión insuficiente la que provocó el colapso. Vendió y vendió celulares con su publicidad estresante, pero confió en que la mayoría de abonados no tuviera dinero para llamar: si todos lo hacían al mismo tiempo era imposible garantizar el servicio. Pensad en eso la próxima vez que leáis sobre sus cifras de beneficios.

Por su parte, el teletubbiestado peruano imitó el modelo de Nueva Orleans y probó a privatizar también la reconstrucción. Podéis imaginar que la corrupción y la ineficacia se han comido la ayuda. La interna, la externa y la marciana de haberla habido. Algún tiempo después la organización Jubileo Sur se preguntaba cómo era posible que aún con el desastre sin gestionar el gobierno pagara puntualmente sus 13 mil millones de soles de deuda externa mientras el Instituto de Defensa Civil disponía sólo de 18 millones para la prevención y atención de desastres, y el Instituto Geofísico del Perú tenía sólo 20 sismómetros. Y eso con Perú en medio del Cinturón de fuego, 40.000 kilómetros de herradura en el Pacífico donde se concentra el 85% de la energía sísmica mundial.

Como ya expliqué en algún post anterior, al ladito de la zona aún devastada la agroindustria sigue trabajando a toda máquina. Las exportaciones iqueñas pasaron de 715 millones 219 mil dólares en el primer semestre de 2007 a 788 millones 763 mil dólares en similar período de este año. Explotación intensiva de uva, espárrago y aguacate, sobre todo. Los empresarios del agro dicen que generaron 48 mil puestos de trabajo. Los pobladores dicen que esos puestos de trabajo son precarios y mal pagados y que en ellos se sustenta el milagro agroexportador del Perú neo. Ellos apuestan por un plan de desarrollo regional que promueva la pequeña y mediana agricultura que es la única que garantiza la calidad de vida.

Creo que este reporte de aniversario ha jodido mi buena salud emocional. ¿Me dejo entender?

Tengo chico nuevo en casa: Martin. De apellido alemán impronunciable. 24 añitos y futuro profe de biología. Bechita está en DF y Ibis en Colombia. Estoy de anfitriona en Lima. Té collons.

miércoles, 13 de agosto de 2008

El año que viene Marina D’Or



"El viaje nos quita el refugio. Lejos de los nuestros, de nuestro idioma, privados de todo apoyo, de nuestras máscaras, estamos por completo en la superficie de nosotros mismos". A. Camus

Ya estoy de regreso. Desde la superficie de mí misma. Ya acabé todas mis pastillas y la tos remite. Ahora me siento más integrada en este país. Según la Dirección General de Epidemiología del Ministerio de Salud se han atendido “un millón 193 mil 37 personas por infecciones respiratorias agudas y a 14 mil 328 por neumonías” (la forma de escribir las cifras en los diarios es cachonda). La parte fea es que en este Perú modelo del capitalismo sin trabas han muerto desde abril 153 menores de cinco años de frío. El presidente en persona llama a la población a hacer donaciones para “los hermanos” de las zonas altas (15-20 grados bajo cero) y “supervisa y lidera” caravanas de ayuda humanitaria. ¿El Estado es una ONG? ¿Los marketeros de las ONG trabajan en el Palacio de Gobierno?

Que me lío…En medio de mi flojera me han pasado cosas deliciosas. De estar malita también se aprende. Estando yo con las ojeras expandidas hacia la frente y hasta la barbilla, le pregunto a Lus: ¿Estoy muy blanca no crees? Y ella, mirándome alucinada me responde: “¿Máaaaaaaaas blanca? No se puede”. Todos los blancos son iguales. Nuestra piel les resulta curiosa y basurilla.

Vuelvo a Camus. En algún sitio he leído (suplemento de turismo, probably) que pensaba que para conocer un país había que descubrir cómo se trabajaba, como se amaba y como se moría en él. Supongo que daría por válidas las combinaciones. Cómo morir trabajando. O cómo morir amando. Aquí la mezcla de música ambiente (una sintonía que me ralla mucho: Ritmo romántica: relájate y siente), educación sentimental de telenovela y crónicas de sucesos (policiales here), resulta de lo peor. Titular de la semana pasada: “La mató por prostituta”. Aquí todavía hablan de crímenes pasionales.

¿Se nota que me he pasado tres días en un curso para periodistas contra la violencia de género, pagado por la cooperación española? En el curso sólo sobraba una cosa: los españoles. Han venido cinco (¡¡¡¡¡¡cinco!!!!!), parejita incluida, para poner powerpoints y ofrecer “marcos conceptuales” que los profesionales de aquí conocen sobradamente. Por supuesto han dejado el hotel que les buscaron y se han ido a uno de 250 dólares la noche, porque el otro no era prou digno. Y lo más indignante: los profes españoles se han limitado a dar sus sesiones (chapa) y a largarse de turismo sin molestarse en conocer o escuchar a sus periodistas-alumnos. Argggggg¡!!!!!!! Qué razón tenía el Sendero Luminoso de Vargas LLosa…

“Esta es una guerra y usted es un peón del enemigo de clase (…) Usted ni siquiera se da cuenta de que es un instrumento del imperialismo y del Estado burgués. Y encima se da el lujo de tener buena conciencia, de sentirse la samaritana del Perú”.
Sendero Luminoso a una extranjera de una ONG, en Lituma en los Andes.

Para compensar tanta prepotencia e ignorancia yo me he mantenido bien calladita y sólo he abierto la boca para explicar el caso de Ana Orantes, y porque me han obligado. He aprendido un mogollón (esta palabra nuestra les fascina, me la repiten) del país con ellos, porque eran de todas sus esquinas. Una de las más impactantes: no sólo Tailandia, Cuba o Brasil…en el Cusco!!!! En el Machu Picchu hay turismo sexual con menores. Han sacado a las niñas de las plazas pero las ofrecen en paquetes turísticos con la connivencia de los hoteleros que, of course, no son peruanos…

Además algo impensable en España: en el grupo casi la mitad eran hombres. Los supuestos machos latinos de provincias han empezado a explicar los malos tratos de que habían sido objeto, y a hacer propuestas sobre cómo poner en la agenda de los medios la necesidad de una nueva masculinidad…Han hablado de chicos TLC: Trapea, Limpia y Cocina. Y Calandria tiene un grupo de trabajo en la Municipalidad de Independencia donde señores mayorcetes, exagresores, se han convertido en promotores comunales para la prevención de la violencia de género. ¿Qué tenemos que venir a explicar nosotr@s aquí? Por esas cosas impagables que tiene la vida, en la carpeta de materiales había un artículo de Conchi San Martín, amiga de Barcelona (uhmmmm, aunque este año no vino al Merkadillo de Intercambio de La Flori). Un relato suyo ha sido presentado como ejemplo de tratamiento informativo por las profas peruanas. Va a flipar cuando se lo cuente…

El año que viene me hago un blog desde Marina d’Or. Más acorde con mi edad. Y seguro que está lleno de médicos.

Saluditos personales…

1 Amiga Zulma: un honor recibirla. Cualquier periodista que se defina antes como comunicadora social es especialmente bienvenida en este blog familiar. Colombia está muy presente aquí. Para la derecha de este país es la única América sensata. La demás resulta demasiado subversiva.

2 Royito mon amour…¿Te dije que fui a ver a Gioconda Belli a la Feria Internacional del Libro de Lima? Rajó y rajó contra Daniel Ortega: la revolución sandinista fracasó por machista. Y acaban de inaugurar una exposición sobre las CPR de Guatemala. Mis queridas CPR. Refugio maya que me refugió. Nuestra Centroamérica amada.
Quería regalarte por tu cumple un poema del gran Roque pero la mención que hiciste de tu amiga Maruja me desvió…Han cometido el sacrilegio de convertir en marca (de perfumes) el hermoso canto de Pablo Neruda, pero jamás podrán con sus versos. Tú imagina al “joven guerrero de tiniebla y cobre”.

Amor América
Antes de la peluca y la casaca
fueron los ríos, ríos arteriales,
fueron las cordilleras, en cuya onda raida
el cóndor o la nieve parecían inmóviles:
fue la humedad y la espesura, el trueno
sin nombre todavía, las pampas planetarias.

El hombre tierra fue, vasija, párpado
del barro trémulo, forma de la arcilla,
fue cántaro caribe, piedra chibcha,
copa imperial o silice araucana.
Tierno y sangriento fue, pero en la empuñadura
de su arma de cristal humedecido,
las iniciales de la tierra estaban escritas.

Nadie pudo
recordarlas después: el viento
las olvidó, el idioma del agua
fue enterrado, las claves se perdieron
o se inundaron de silencio o sangre.

No se perdió la vida, hermanos pastorales.
Pero como una rosa salvaje
cayo una gota roja en la espesura
y se apagó una lámpara de tierra.

Yo estoy aquí para contar la historia.
Desde la paz del búfalo
hasta las azotadas arenas
de la tierra final, en las espumas
acumuladas de la luz antártica,
y por las madrigueras despenadas
de la sombría paz venezolana,
te busque, padre mío,
joven guerrero de tiniebla y cobreo
tú, planta nupcial, cabellera indomable,
madre caimán, metálica paloma.

Yo, incásico del legamo,
toqué la piedra y dije:
¿Quién me espera? Y aprete la mano
sobre un puñado de cristal vacío.
Pero anduve entre flores zapotecas
y dulce era la luz como un venado,
y era la sombra como un párpado verde.

Tierra mía sin nombre, sin América,
estambre equinoccial, lanza de púrpura,
tu aroma me trepó por las raíces
hasta la copa que bebía, hasta la más delgada
palabra aún no nacida de mi boca.


miércoles, 6 de agosto de 2008

Out of order


















Esta es mi única aventura desde hace una semana. El viaje de vuelta a Lima fue una pesadilla pero ya no por las curvas, sino por la fiebre y mi flema blandiblup que no me dejaba respirar. El sábado vino un médico emergencista a casa con su ATS que me pinchó y me recetó todo lo de la foto. Bronquitis aguda. Hasta ayer no me ha bajado la fiebre. Estoy adiestrándome en las lides del Ventolín. Es más difícil de lo que parece. Y además el lunes tampax...O me han echado un mal de ojo, o estoy limpiándome de los residuos de esta vida y dos anteriores.
Boris me acompaña, me da calorcito y también la tabarra.

miércoles, 30 de julio de 2008

Males de altura


Foto: Paisaje altoandino a 3.500 metros de altitud, de camino al Pastoruri


¿Hay alguien al otro lado o ya todo el mundo desapareció? Estoy en Huaraz. Donde empiezan Los Andes. En el Callejón de Huaylas, un valle-desfiladero entre las Cordilleras Blanca y Negra, siguiendo el río Santa, a 3090 metros de altura. La Blanca es, al parecer, la Cordillera tropical más alta del mundo, con más de 100 picos entre los que destacan el Huascarán 6768 metros, el segundo pico más alto de América, y el Alpamayo, 5947 metros, “la montaña más bella del mundo”. Desde cualquier esquina se ven cumbres nevadas y particularmente el Huascarán, cuyo pico ayer se ocultaba bajo las nubes.


Esto es e
l paraíso para los que gustan de la escalada (andinismo aquí) y/o el trekking. Uno de esos sitios donde se concentran todos los Josespequeños del mundo, y donde los hombres menos afeminados hablan durante horas de la calidad y la textura de los tejidos. Aún con el sol espatarrante, a todos los guiris atléticos se les ve blancazos o rojazos (depende del tiempo que lleven) al lado de todos sus guías, asistentes, chóferes, porteadores… Este es el último sitio para alguien como yo. La antítesis de mi habitat natural ¡Si San Pere Mártir me parece el Everest! Pero por primera vez en mi vida le he encontrado la utilidad a mis botas de montaña, mi forro y mi cortavientos. Me faltaban los pantalones térmicos para no desentonar con el resto de fauna: por mis muslotes dentro de unos tejanos gastados parece que le he robado a alguien el equipo.


Abro paréntesis. Realidades paralelas en el mundo cyber: a mi derecha tres...¿alemanes? miran páginas de montaña y organizan su próxima salida; a mi izquierda una quechua veinteañera (aquí si lo hablan) hace lo imposible por tranquilizar a su bébe morena mientras moquea y chatea, con un solo dedo, con el papá de la criatura.


Debería estar en un tour disfrutando de las bellezas de este paraíso natural pero estoy en un cyber porque la primera belleza me tumbó: en contra de todos las recomendaciones (aclimatación progresiva a la altura) me subieron al Nevado de Pastoruri, en el Parque Nacional Huascarán, a 5150 metros de altura, y tengo un sorochazo (mal de altura: subir muy alto, muy rápido) de la hostia, evolucionando hacia alguna otra cosa. No os voy a contar por qué hice esa tontería porque es muy largo de explicar, se juntaron el no querer parecer una gringa boba (estoy con la familia de Lus), con el puente de las fiestas patrias y la voracidad turística (sin permisos, sin botellas de oxígeno, sin tiempo).


Me encuentro como el culo. Todo va al ritmo de mi respiración, muy lento, tengo la boca seca , mareo, dolor de cabeza y fiebre...toooooooooooodo. Las ganas horribles de vomitar se me han quitado, pero no tengo fuerzas para mucho más que aporrear el teclado, y me está costando. Después de 7 llamadas finalmente mi seguro médico funcionó y me han atendido de urgencias sin pagar ni un sol, medicinas incluidas. Me había olvidado de que aquí no se venden por cajas , sino por unidades. Y si no curras en algo "formal"(los menos), no hay seguro médico. Así no hay gasto farmacéutico.


La parte buena es que el tratamiento del soroche es ibuprofeno y mate de coca (he descubierto la combinación de sustancias de mi vida), glucosa, chocolate e hidratos de carbono (galletas de chocolate por prescripción médica)... Lástima que no esté de humor para disfrutarlo. Para la infección fantasma, Ciprofloxacino. Ya he mirado todas las webs que hablan del soroche y de los edemas pulmonar y cerebral (mi hipocondría está bailando cumbia de contenta).


Pero antes de este mal de altura hubo otro. Como en la mayoría del mundo sur aquí también la ausencia de estado y la “flexibilidad” neoliberal se entienden divinamente con la informalidad absoluta (viven de ella, de hecho), y el transporte es uno de los sectores donde más se nota. Caótico y salvajemente competitivo, por carreteras en pésimo estado de conservación (o existencia). La diferencia respecto a otros lugares es que en buena parte del Perú las carreteras bordean los Andes, porque no hay ningún pueblo por debajo de los 2000 metros.


No podéis ni imaginaros la cantidad de accidentes que hay. La crónica de sucesos de los periódicos lleva uno o dos diarios. Tanto es así que el Ministerio de Transportes ha tenido que montar la campaña “Tolerancia Cero” (lema multiusos) para tratar de evitarlos. Comprobar que los chóferes tienen carnet, permisos y seguros, o que los buses no se caen a trozos parece buena idea…si no fuera porque las empresas aprietan y los polis están acostumbrados a redondear su sueldo con “colaboraciones”.

Me vine a Huaraz en un “bus ejecutivo semicama” de dos pisos y de una compañía medianamente cara. Creía que la elección era buena…¡De lo peor de mi vida ver desde el segundo piso de un bus los barrancos de hasta 4.000 metros (ni gotita de exageración: consultad Punta de Conococha), por carreteras de un solo carril, sorteando baches! Desde el segundo piso del bus (ahora sé por qué era más barato que el primero) todo se mueve más, y eres la primera en ver la pendiente sin fin, y la última en dejar de verla. Tenía miedo de marearme pero el pánico me lo impedía. Rectísima y agarrada a los brazos de mi asiento-cama, como si fuera salvavidas, me mantuve curva a curva hasta que empezamos a descender, y el chófer empezó a meter caña. Ahí arriba no había música y ni los niños lloraban. Silencio total. Como tengo que volver a Lima de la misma manera, creo que voy a tirar de los diazepanes que no usé para el avión.


De hecho… si no me gustan los aviones, ni los barcos, ni las carreteras imposibles, ¿por qué me voy a lugares extraños donde sé que tendré que tirarme de cabeza contra todos esos miedos? ¿cómo puedo decidir hacerlo si soy incapaz de decidir cosas tan sencillas como ir al gimnasio o apuntarme a inglés? Que alguien me lo explique, por favor.


Mensajito para José Pequeño: los Andes son para ti y no te demores mucho. El cambio climático se está comiendo los glaciares a bocaos. Apenas a dos kilómetros del Pastoruri se sube en bus (¿no pensarías que había hecho una caminata hasta los 5.000 metros?), y como ya han advertido de su desaparición, más turismo masivo para verlo y, de paso, acelerar el proceso con más CO2 de los cacharros menos ecológicos del planeta. El oxímoron del “turismo sostenible”en todo su esplendor.

sábado, 26 de julio de 2008

PERUANIDAD (II)












Para completar el post anterior...


Estas son las imágenes de la peruanidad que contestan al rojoyblanco de la patria oficial. A la izquierda los colores estridentes, como los de las ofertas de precios de nuestras fruterías, que aquí han alcanzado la categoría de símbolo de la cultura popular. A la derecha la única bandera que reconocen los peruanos que recuerdan que este territorio ya tenía un nombre cuando lo rebautizaron los colonizadores: la del Tawantinsuyu, la bandera andina.



"Cholo es vocablo de las islas Barlovento; quiere decir perro, no de los castizos, sino de los muy bellacos gozcones; y los españoles usan del por infamia y vituperio".


Así lo contaba Garcilaso de la Vega en sus Comentarios Reales. Cholo de Xoloitzcuintli, palabra del idioma náhuatl (como nuestra Chichigua) que significa "perros sin pelo" (originarios de México y sagrados para los indígenas). Nomás así se les ocurrió a nuestros ancestros insultar a los nuevos mestizos, y así se continúan insultando entre ellos. Cholo de mierda es como lo peor.

Además de las costumbres y estructuras del racismo, el autoritarismo y el despojo, les dejamos formas perversas de pensarse. En plena efervescencia patriótica lo peruano, lo indígena, lo cholo y la choledad son cuestiones abiertas.




”Eurocentrismo, esa forma de producir subjetividad (imaginario social, memoria histórica y conocimiento) de modo distorsionado y distorsionante, que, aparte de la violencia, es el más eficaz instrumento de control que el capitalismo colonial/moderno tiene para mantener la existencia social de la especie humana dentro de este patrón de poder”. Aníbal Quijano

Los intelectuales se debaten en los blogs entre negarse a aceptar el insulto de cholo... o reivindicarlo como símbolo de identidad. Poder cholo, Choledad privada o Peruanista son bien interesantes. La gente común se define como trigueña, cobriza, mestiza, runa...


Me llevaron al Rompe y raja (la mejor peña del Perú). Estuve conociendo las danzas tradicionales, escuchando canciones que todo el mundo coreaba, y bailando cumbia. Tienen tantos tipos de música como tonalidades de piel. Imposible memorizarlos. Pero una cosa está clara: ¡aquí la gente baila!. Y algunas no veas cómo... Para desestresarse, para divertirse, para enamorarse… Las intelectuales y las feministas de la muerte, saben bailar. Los hombres, saben bailar. Las parejas, bailan.

Y después de verlos saltar a la pista de baile... me pregunta Ibis (con conocimiento de causa porque estuvo un año en Barcelona), de qué nos protegemos tanto. Dice que nuestra incomunicación visual nos convierte en islas en movimiento. Que sólo los viejitos le daban conversación sin sentir que exponían su vida. Que nuestro “no mirar” a la gente oscura (aunque les escrutemos con nuestros rayos x), los hacen sentir transparentes, inexistentes. Que nuestros grupos y nuestras fiestas son búnkers inaccesibles...


Menos mal que por lo menos Virrey Amat ha pasado a la historia de este país como un tipo pasional y romántico: se enamoró perdidamente de una chola muy bella y gran actriz. Ella le dijo que lo aceptaría cuando pusiera la luna a sus pies. El Virrey mandó construir el Paseo de Aguas con una gran fuente en su centro. Una noche de luna llena la llevó hasta allí y, delante del reflejo de la luna en el agua le dijo que allí la tenía: a sus pies. Las nobles envidiosas y blanquitas no se lo perdonaron jamás y ha pasado a la historia como La Perricholi (la perra chola, claro) inaugurándose así una larga tradición de entendimiento cholocatalán.


Incorporándome a esa tradición, acabo con una canción criolla de Luis Abanto Morales. Para un@s, todo un himno, para otr@s, un mal ejemplo de resignación y mal rollo. Podéis opinar. Aquí en una versión rock.



Cholo soy y no me compadezcas


Esas son monedas que no valen nada

y que dan los blancos como quien da plata.

Nosotros los cholos no pedimos nada

pues faltando todo, todo nos alcanza.



Déjame en la puna vivir a mis anchas

trepar por los cerros detrás de mis cabras,

arando la tierra, tejiendo mis ponchos, pastando mis llamas.

Y echar a los vientos la voz de mi quena.



Dices que soy triste,

que quieres que haga.

No dicen ustedes que el cholo es sin alma

y que es como piedra,

sin voz sin palabra

y llora por dentro sin mostrar las lágrimas.



Acaso no fueron los blancos venidos de España
que nos dieron muerte por oro y por plata.

No hubo un tal Pizarro que mató a Atahualpa
tras muchas promesas bonitas y falsas...



Entonces que quieres, que quieres que haga,
que me ponga alegre como día de fiesta
mientras mis hermanos doblan las espaldas
por cuatro centavos que el patrón les paga.


Quieres que me ría mientras mis hermanos son bestias de carga

llevando riquezas que otros se guardan.
Quieres que la risa me ensanche la cara

mientras mis hermanos viven en las montañas como topos,

escarba y escarba mientras se enriquecen los que no trabajan.

Quieres que me alegre mientras mis hermanas

van a casa de ricos lo mismo que esclavas...



¡Cholo soy y no me compadezcas!


Déjame en la puna vivir a mis anchas

trepar por los cerros detrás de mis cabras,

arando la tierra, tejiendo unos ponchos, pastando mis llamas

y echar a los vientos la voz de mi quena.


Déjame tranquilo que aquí la montaña me ofrece sus piedras

acaso más blandas que esas condolencias que tu me regalas...

Cholo soy y no me compadezcas!