Flipante resulta tanto patriotismo en un país como éste, porque esta patria son muchas. Aquí están todas las razas, todos los climas y microclimas, todas las culturas, todas las músicas, todas las especies. Perú afro, Perú oriental chino-japonés, Perú selvática y amazónica, Perú andina de la cara quemada, Perú marinera… Perú es el mundo entero en sus cuatro letras y los dos colores de su bandera… pero el mundo más dramáticamente desigual y marginador.
Santiago Pedraglio comentaba en Perú21 una encuesta reciente donde el 91% de las personas preguntadas, en 16 ciudades, afirmaban estar orgullosas de ser peruanas. ¿Razones? Los recursos naturales, el Machu Picchu, la historia, la gastronomía y los paisajes naturales.
"Harto pasado y “gracia de Dios”, por calificarlo de algún modo. Por cierto, es probable que Machu Picchu y la historia a la que se hace referencia tengan mucho en común; difícilmente tenga que ver con la época republicana o la colonial. Es decir, se trataría de una identificación con la historia pretérita, aquella que, contradictoriamente, muchos peruanos no reconocen como ligada al presente vía, por ejemplo, sus compatriotas quechuahablantes (…).
Dos detalles dan la sensación de que a este orgullo de ser peruano le falta su sal y su pimienta: por un lado, hay mucho de reconocimiento externo; como si no fuera posible reconocer los méritos propios mirándose al espejo, sino que hubiera que apelar al reflejo de lo peruano que se celebra en el exterior: el pasado grandioso, los recursos naturales, los paisajes, la comida, algo que se puede resumir en “me pongo un chullo después de que se lo ponga un gringo”. Y por otro lado, tampoco aparecen características colectivas como la capacidad de emprendimiento, la solidaridad o cualquier otra similar. No se trata de enorgullecerse del “pueblo”, sino de encontrar líneas comunes de comportamiento entre connacionales en las cuales reconocerse y de las cuales alegrarse. Pero claro: quizá es, simplemente, que todavía no existen."
Ciertamente la soberanía y la unidad se pueden sentir aquí igual que el amor romántico de las telenovelas, con ese sentimentalismo pegajoso y tan nocivo, pero casi nunca se ejercieron social y políticamente. ¿Por qué no? Como dice Víctor Quiroz la modernización en Perú se hizo a golpe de violencia, tortura y maltrato. Quiroz pone un ejemplo foucaltiano e incontestable: la Penintenciaria fue el primer edificio moderno construido en Lima.
Tengo otro ejemplo de anteayer. La Asociación Pro Derechos Humanos-APRODEH expresó su rechazo al Decreto 012-2008-DE/CCFFAA que permite la intervención, uso arbitrario, excesivo y anticonstitucional de armas de fuego, por parte de las Fuerzas Armadas contra la población, en casos de protesta social, delitos comunes y hasta infracciones. Esta norma se suma al Decreto legislativo 982, aprobado también por el Ejecutivo el año pasado, que considera inimputables a los integrantes de las Fuerzas Policiales y Fuerzas Armadas que maten o hieran a ciudadanos en el ejercicio de sus funciones.
INIMPUTABLE, habéis leído bien. Si te mata un poli, en el ejercicio de sus funciones, te jodes. Así se acaba con la conflictividad social y se sigue imponiendo la razón moderna civilizatoria-colonizadora. Así se construye la patria.
Os cuento que las mujeres incas guardaban el cordón umbilical de sus hijos y se lo daban entre comidas, machacadito, a sus hijos cuando se ponían enfermos. Intuición de las células madre en el 1500. ¿Dónde hubieran llegado si les hubiéramos permitido desarrollarse solitos?
MENSAJITO 1
MENSAJITO 2
“Para ser revelado, el bien sólo necesita ser bien escuchado, pero la verdad debe ser dicha con astucia y comprendida del mismo modo. Para nosotros, escritores, es importante saber a quién la decimos y quién nos la dice; a los que viven en condiciones intolerables debemos decirles la verdad sobre esas condiciones, y esa verdad debe venirnos de ellos. No nos dirijamos solamente a las gentes de un solo sector: hay otros que evolucionan y se hacen susceptibles de entendernos. Hasta los verdugos son accesibles, con tal que comiencen a temer por sus vidas.
La verdad tiene un tono. Nuestro deber es encontrarlo. Ordinariamente se adopta un tono suave y dolorido: «yo soy incapaz de hacer daño a una mosca». Esto tiene la virtud de hundir en la miseria a quien lo escucha. No trataremos como enemigos a quienes emplean este tono, pero no podrán ser nuestros compañeros de lucha. La verdad es de naturaleza guerrera, y no sólo es enemiga de la mentira, sino de los embusteros.”
B. Brecht (no dejéis de leer el texto completo).